domingo, 27 de noviembre de 2016

DE PIAZZA EN PIAZZA

Después del madrugón del siglo para estar en el aeropuerto de Madrid-Barajas antes de las 5 de la mañana y de un plácido vuelo de dos horas y pico, arribamos a Roma.
Nos registramos en el hotel y, tras dedicar unos minutos al desayuno, no perdemos tiempo para lanzarnos a la calle. Hay que aprovechar que hace un espléndido día de otoño, fresco pero soleado.


Y como nos pilla al lado, nuestra primera escala es la espléndida Piazza Navona, con sus impresionantes fuentes de Bernini, que todavía no estaban cuando, 2.000 años atrás,  este espacio lo ocupaba el Circo de Domiziano. Aunque sí estaban cuando Robert Langdon (Tom Hanks) apareció por aquí en su papel de salva-vidas en la película "Ángeles y demonios", dirigida por Ron Howard en 2009.
Al poco de abandonar la plaza, llegamos hasta el puente de Umberto I (los italianos lo escriben así) sobre el río Tiber, pero decidimos volver sobre nuestros  pasos y seguir callejeando.
Y es que esta escapada romana, dado que ya conocemos lo más esencial de la ciudad, se va a caracterizar, más que por un repaso a los inacabables monumentos, por un recorrer calles y plazas.
Así que nos adentramos por  unas cuantas de esas intrincadas calles y no tardamos en llegar al Campo de Fiori, otra típica plaza romana, ocupada ahora por un animado mercadillo donde, ya se sabe, todo se vende.


Pasando por el Palazzo Farnese, otro más de los innumerables que jalonan la ciudad eterna, giramos a la izquierda para no encontrarnos otra vez con el río y tras pasar por la Piazza Mattei volvemos a girar hasta desembocar en la impresionante Área Sacra, un conjunto de restos de templos con más de veinte siglos a sus espaldas.
Casi a la vuelta de la esquina nos encontramos con la Piazza del Gesù, que alberga la iglesia del mismo nombre. La fachada no muy atractiva engaña. Dentro te encuentras con una maravilla.
Y un poco más allá el Palazzo Venezia en la plaza de igual denominación donde destaca el horripilante monumento a Vittorio Emanuele II. Esta plaza me recuerda esa especie de postal en forma de película que rodó Woody Allen aquí hace cuatro años con Roberto Benigni y Alec Baldwin entre otros: "A Roma con amor". Pues eso.


Nuevo giro para llegar a la Piazza de la Rotonda en la que se ubica el Panteón de Agripa, con su impresionante cúpula bajo la cual se encontró el antes mencionado Langdon/Hanks el cadáver de un cardenal.
Y ya cerramos el círculo pasando por el Palazzo Madama para llegar de nuevo a la Piazza Navona. 


Nos hemos ganado un refresco para el gaznate y algo más sólido para reponer fuerzas.
Dedicaremos la tarde al "dolce far niente", una siesta, un rato en la azotea del hotel que tiene buenas vistas y otro rato de lectura antes de cenar.
Mañana más.

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